martes, enero 31, 2006

La Locura no Tiene Cura

El triunfante periodista liberal Humberto Vadillo me lanza desde su blog apologético del negocio del alcohol de baja graduación el reto de consignar 5 manías personales, así como el de traspasar el testigo a otros cinco internautas de bien.

Pues bien, gustoso responderé en lo que a mi atañe, y buscaré 5 nobles personajes a los que susurrar tan extravagante petición.

LAS REGLAS DEL JUEGO SON: El primer jugador de este juego inicia su mensaje con el título "5 extraños hábitos tuyos". Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog, a propósito de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog o diario web diciendo:"Has sido elegido" y dices que lean el vuestro.

1) Tengo muchos libros empezados a la vez. En estos momentos son en torno a la treintena. Leo ávidamente todos los inicios, pero según sea el tema los abandono por temporadas a partir de la página 100 o así, generalmente al final de algún capítulo cuyo fin supone el fin de un apartado o historia importantes, justo antes del comienzo de otra parte completamente distinta. Un ejemplo: Franco, de Luis Suárez. Lo he leído hasta el capítulo que narra el final de la guerra civil, y lo retomaré cuando sea, quizá leyendo hasta el final de la autarquía.

Ello no obstante, leo de un tirón algunos libros que me apasionan por lo que narran y por el estilo con el que lo hacen. Me apasionan tanto que me parecen escritos en exclusiva para mi. Pero estas maravillas literarias son bastante raras, pese a haber muchos libros notables.

A veces me entra una fiebre "finalizadora" y me acabo 4 o 5 libros de golpe.

2) Sigo con el tema "libros", y pido disculpas por dedicarle tanto, pero ese tanto es cuanto ocupa en mi lectora vida:

Sufro indeciblemente teniendo que abandonar uno. Tiene que ser muy pesado, absolutamente ilegible, infumable, incomprensible, aburrido, inmoral hasta la náusea, ...etc etc. He llegado a leer libros enteros que me costaba entender, o cuyas ideas me parecían pueriles y/o viles, simplemente por no tirar la toalla. Tirarla me habría hecho sentir estúpido en el primer caso y prejuicioso y cerrado a otras ideas, en el segundo.

Pongo un ejemplo de un libro que abandoné: con gran pesar y gran alivio tuve que dejar de leer "Hegemonía o Superviencia" de Chomsky. Sencillamente asqueroso.

3) Reviso mi cartera, para asegurarme de que sigue en su sitio, cada dos por tres. Igual hago con las puertas (coche, casa....etc): Necesito asegurarme de que han quedado correctamente cerradas. Y así con muchas otras cosas.

Supongo que en ciertos casos estos comportamientos son una obsesión enfermiza, algo patológico. Sin embargo no tengo la sensación de haber traspasado la línea que separa la cordura de la locura, todavía.

Comprobar períodicamente que las cosas están bien acabadas y en su sitio es algo que seguramente nos haya ayudado mucho en nuestra supervivencia. Es un legado evolutivo. Los descuidados tienden a perder más cosas y a sufrir más reveses. Los segurones quizá pierdan oportunidades envueltas en riesgos, pero se juegan menos el tipo al retener mejor lo logrado.

4) Padezco fobia a las aglomeraciones humanas. Tuve una época en la que me encantaba la música, pero no fui a ningún concierto (excepto a unos pocos que di con un grupo que tenía, pero eso no es exactamente lo que se entiende, en general, por ir a un concierto). También fui forofo de fútbol, pero apenas fui al estadio. Y si mi mujer me lleva de los pelos a un gran centro comercial, lo llevo con la resignación de un reo ante el cadalso. Aunque hay una pequeña excepción a esta norma: si entro en la sección de libros del centro comercial, la humanidad bulliciosa desaparece a mi alrededor y solo hay estantes llenos de obras.

5) No me gusta conducir. Lo hago a diario porque mis circunstancias así lo exigen, pero debo reconocer que me desagrada coger el coche. Aunque lo peor no es desplazarme de un lugar a otro, lo cual se me hace muy cuesta arriba si el trayecto es nuevo y desconocido, sino que al llegar haya que dar vueltas y más vueltas, mientras el reloj da vueltas y más vueltas, en un vagar sin final previsible, para poder aparcar.

Traslado el testigo, con cariño, a 5 eminencias de la blogocosa, confiando a que se dignen a dar, a este humilde servidor, en algún pequeño hueco de sus apretadas agendas, algún detalle personal de carácter estrambótico:

1) Policronio: Cuya novela sobre la invasión islámica en España espero poder leer algún día.

2) Smith: Un tipo con una sorprendente velocidad de procesamiento y depurado de información, que es capaz de escribir varios textos brillantes al día sin arrugarse.

3) Memetic Warrior: Gran estudioso y conocedor de la relación de mente y cultura, y por ello el más indicado para manejarse con memes.

4) Kantor: Un matemático deslumbrante por su filosofía. Un profundo pensador y un tecnócrata genuino.

5) Juan Ramón Rallo: Expone con maravillosa claridad ideas complejas, y es un baluarte del liberalismo español cuya carrera meteórica no ha hecho más que comenzar.

A mi amigo Maestre ni se lo digo, que ya le han lanzado dos guantes por lo menos, y todavía no ha recogido ninguno.

5 comentarios:

Maestre de Campo dijo...

Jajajaj, te acabo de nominar. Me lees la mente.

Kantor dijo...

Lo intentaré, pero no te aseguro nada: al fin y al cabo, una de mis manias conocidas, es que paradojicamente, no me gusta escribir.

Memetic Warrior dijo...

Muchas gracias por nominarme ;-). Lo intentaré. Apenas puedo conectarme a Internet estos días.

Maestre de Campo dijo...

Lo de Kantor es muy bueno, ¿cómo puede no gustarle escribir? Yo leo su espacio desde hace poco, llevo solo los 2 primeros meses, y me da miedo escribir algo.

Suerte.

Nomotheta dijo...

Gracias por vuestra visita.Esperaré vuestros memes, lleguen o no.

Maestre: lo de Kantor es como si a Brahms no le gustase componer, o casi.

Pero puedo entenderlo.