lunes, febrero 06, 2006

Aguantar la vergüenza

Vi la otra noche en Telecinco el programa " Diario de....Mi vecino, el terrorista que mató a mi marido". Un periodista con cámara oculta entrevistó a Cándido Aspiazu y José Ignacio Zuazolazigorraga, asesinos convictos de Ramón Baglietto. Cándido, el cristalero, ha puesto una cristalería en los bajos de un edificio en el que vive Pilar Elías, la viuda de Ramón.

Para quien no conozca un poco lo que se cuece en el País Vasco la sensación de irrealidad al ver el programa es manifiesta. Pasó con la persona que me acompañaba, no daba crédito a lo que veía y oía. Fue tan duro que Antonio Elorza, en un artículo en El País, lo compara con la Alemania de 1932. Ninguno de los dos entrevistados dio en ningún momento muestra de arrepentimiento y pesar. El haber asesinado a Ramón entraba dentro de la normalidad, no tenían nada contra él, lo mataron como hubieran matado a cualquier otra persona designada.

La entrevista más larga fue a Aspiazu y, en algún momento, a su mujer, que le acompañaba. Estuvo chulo, se ufanó en todo momento, de que era apreciado en su pueblo, de que las mujeres le besaban por la calle, y, llevando la chulería al extremo, se quejó de que Pilar Elías mostraba poca "humildad" cuando se topaba con él. Para mí fue la gota que colmó el vaso. Él se quejaba, el asesino se mostraba molesto de que la víctima no se humillara ante él.

Es curioso que estos dos etarras se acogieran en su día a la reinserción y fueran borrados de las listas de presos de las Gestoras, unos años más tarde fueron expulsados del colectivo de presos por traidores. Como muestra de coherencia la izquierda abertzale se moviliza ahora para defender aquello por lo que, en su día, les castigó. Visto el programa se evidencia la falta de sinceridad de su reinserción y queda la utilización que hicieron de los mecanismos que propiciaron que salieran diez años antes de la cárcel.

Este año y en los siguientes se espera que unas decenas de presos de ETA cumplan con su condena, reducida merced a triquiñuelas legales, aprovechadas por ellos y logradas por la ligereza con que se aplican. Dice Patxi López que lo de Azkoitia es una imagen del pasado; será una imagen del futuro, y del futuro próximo en muchos pueblos del País Vasco. Y nos tendremos que aguantar la vergüenza.

6 comentarios:

Nomotheta dijo...

Lo de la reinserción de etarras es una pantomina hecha en nombre de la claudicación progresista. Son unos totalitarios incorregibles, y no dudan en matar o torturar física o psicológicamente por la causa a cualquiera que se ponga en el camino de esta.

Ahora tenemos al Gobierno de la Nación de rodillas ante ellos. ¿Habráse visto mayor humillación?.

Anónimo dijo...

Lo que este Gobierno va a emprender con el proceso de paz y la consiguiente eliminación del tablero de las victimas es lo más inmoral que yo haya visto nunca en política. Me dan asco. Y Patxi López de chiquitos con Aspiazu. Y venga la paz. La paz sin justicia ni libertad. La paz nacionalista con las victimas enclaustradas en sus casas y los asesinos en los bares y los plenos. En fin, para que seguir.

ElJinetePalido. (GRacias nomotheta por tu comentario en Batiburrillo.)

Nomotheta dijo...

De nada. Tu homenaje es, como dije, excelente.

http://batiburrillo.redliberal.com/006672.html#comments

Y además está intimamente relacionado con este post de Romero que ahora comentamos, pues Fungairiño ha salido de donde estaba para que otros...salgan de donde están, y se conviertan en pacíficos hijos de puta al estilo del cristalero de los "cristales rotos".

Desde la modestia de mi humilde blog: si algún día quieres te puedes unir a nosotros. Serías un fichaje estrella.

Anónimo dijo...

Te lo agradezco de veras, Nomotheta, en serio, pues ya sabes que tu "humilde" blog me encanta. Y aunque no comente mucho, soy asiduo lector. Pero como le dije a Policronio no me veo capaz de seguir una disciplina de posts "trabajados" regular por motivos de trabajo, familia, etc ..... Ahora bien, con el tema de Fungairiño, pues es que te lo pide el cuerpo, no sé, es algo que te indigna de tal manera que tienes que desahogarte por algún lado.

Pero dejando este ejercicio de empalagosa vanidad y siguiendo con el articulo de Romero, os recomiendo el editorial de hoy en Hispalibertas: "Quid pro quo". Solo aparece el cartel de la pelicula "El silencio de los corderos". Me ha parecido genial. He entendido claro está que hace referencia a la situación de las victimas. (Espero haberlo entendido bien, sino vaya metedura de pata, jejeje)

Jinete.-

Nomotheta dijo...

Debe de hacer referencia a eso. A mi también me lo parece.

Y ya sabes: si algún día te animas...

romero dijo...

"Y más allá de la disputa terminológica, constato que en el debate de la reinserción solemos olvidarnos del adjetivo que lo acompaña, social, ya que difícilmente una persona puede reconocer el daño causado si en sus espacios de socialización, se jalea, o al menos, se compadrea la comisión de acciones violentas"

Estas palabras de Mikel Urkiola, miembro de Gesto por la Paz, en la revista de la misma asociación, Bake hitzak, ponen el punto sobre las íes de lo fallida que resulta la reinserción de etarras, de la dejadez de todas las instituciones que han intervenido en la rebaja de las penas impuestas, por mor de una reinserción insincera.

Lo que viene ahora, ni tan siquiera será eso, será el juego puro y duro de buscar resquicios por donde colar la puesta en libertad de los etarras encarcelados.