viernes, febrero 24, 2006

Imágenes para el Recuerdo



"De no ser porque la televisión lo grabó, es posible que ahora no se supiera que hubo un golpe de Estado el 23-F. Hay en la derecha personas interesadas en ocultar lo acaecido aquel día": para Santiago Carrillo la cosa es así de clara. Pero la televisión también guardó para el recuerdo la decisiva intervención del Rey, que abortó el golpe y, pese a ello, el Parlamento español, por unanimidad, ha aprobado una declaración en la que el papel del Rey se minimiza, por no decir que se niega.

Lo sorprendente es que el PP se haya prestado a esa repugnante tergiversación jacobina de la historia en pleno centro de la soberanía popular.

Pero dejemos al PP y sus maricomplejines y volvamos la vista nuevamente hacia los que les dan de tortas y ríen en la cara de todos los españoles. Carrillo sabe la importancia que tiene el que no haya cámaras en el momento decisivo para que a posteriori se pueda negar la historia. No las hubo en Paracuellos. Millares de testigos grabaron en su retina la película de su propia muerte, y la de otros. Pero, por razones obvias, no se conservan esas imágenes. Unos pocos quizá podrían contar lo que ocurrió, y cómo ocurrió, y quien lo dirigió, por eso de ser los ejecutores y no los ejecutados, pero tendrían que cargar con la infamia eterna de haber participado en la matanza. ¿Y quién iba a creer a los pocos que escaparon?.

Si, Carrillo, si. Ahora no disponemos de ningún documento incontrovertible al estilo del de las imágenes y el sonido televisivos de un Tejero entrando a gritos en el Congreso de los Diputados. Pero ¿quién iba a tener interés en sepultar en el olvido aquel golpe?. Fracasó y fue incruento. Recordarlo no perjudica a nadie. Sin embargo lo tuyo.....ojalá su recuerdo hubiera quedado sepultado con los cuerpos de las víctimas y nadie los hubiese desenterrado jamás, ¿verdad, Santiago?.

Esto probablemente hubiera sucedido de haber ganado la guerra tu bando.

2 comentarios:

Maestre de Campo dijo...

¡Qué bien los retrató Orwell en 1984! Esa aficción por ocultar la verdad, por negar la realidad y retorcerla a placer del dictador de turno...

Es una pena ver cómo zETAp repite conductas de sus mentores, recordemos los datos de participación de la última manifestación.

Nomotheta dijo...

Mienten más que alientan.