jueves, septiembre 01, 2005

Sísifo Subiendo Cartón Piedra

“Este librito es un experimento. Aparte de cualquier otra cosa que pueda lograr, servirá para ejemplificar, al menos en el caso del autor, qué efecto se produce en la mente cuando uno se obliga a tener por lo menos un pensamiento cada día, que merezca ponerse por escrito. Para este propósito no puede contar como pensamiento el mero especialismo, ya sea de ciencia o de práctica. Tiene que estar referido a la vida, al sentimiento o a la alta especulación metafísica. Probablemente, lo primero que descubriré en el intento será que, en vez de uno por día, sólo tenga un pensamiento así una vez al mes; y que sean sólo repeticiones de pensamientos tan conocidos de todos, que ponerlos por escrito sólo serviría para revelar la pobreza de la tierra”.

John Stuart Mill. 8 de Enero de 1854. Primer apunte de su breve diario.

Si cambiamos en el texto citado la palabra “librito” por “bitácora” o “blog”, tendremos ante nosotros el sentimiento que experimentan a diario tantos y tantos internautas con afán comunicador.

Yo, a diferencia de Mill, estimo que la tierra es inmensamente rica. Las infinitas variaciones de un mismo pensamiento pueden llevarnos, inadvertidamente, a otro nuevo, más depurado, mejor. También, debe decirse, a aberraciones....

La naturaleza no se cansa nunca de crear, la mente humana no se cansa nunca de pensar e imaginar.

Creo sinceramente que el escritor en red debe abandonar por completo todo deseo de ser original, de ser novedoso, incluso de ser bueno. Tiene que reírse a mandíbula batiente de la frase de Rimbaud “Hay que ser absolutamente modernos”. Debe abrir su mente y su acción a la nueva y maravillosa perspectiva de la creación a partir de las certidumbres y saberes, permanentemente revisados por nuestra inquietud, que nos lega una humanidad en continuo cambio. Debe amar la novedad derivada de lo ancestral, y preferir el silencio al cacareo vanidoso. Debe comprender que las raíces del árbol del futuro se hunden en el fértil limo del pasado.

Desde esa perspectiva evolucionista repaso las palabras de Mill y las encuentro sumamente actuales.

Creo que es preferible una verdad de concisa sobriedad a una mentira de bella poética. Y si han de repetirse cien veces las mismas verdades, con el mismo tono, con las mismas palabras, e incluso con el mismo gesto, para combatir a la mentira de múltiples disfraces, asumiré con gusto la tarea, aún a riesgo de pasar por plúmbeo o poco original.

La originalidad no debiera desprenderse nunca del lastre de la verdad. No al menos cuando la necesidad va unida inextricablemente al lastre. Y ello ocurre casi siempre.

9 comentarios:

Maestre de Campo dijo...

Decía el maestro Azorín: "vivir es ver volver". En este caso vivir es un placer.

Espero que hayan estado bien las vacaciones.

Me cuesta entender que la verdad sea un lastre, me cuesta mucho.

Nomotheta dijo...

Para comprender cabalmente cómo la verdad puede llegar a convertirse en un pesado lastre no hay más que pensar en la ceguera voluntaria de gran parte de la humanidad ante el estrepitoso fracaso y las crueles masacres de los totalitarismos del siglo XX (especialmente el comunista). Basta con cubrir con un manto de idealismo ñoño los cadáveres de una gestión política cruenta e ineficiente para que te salgan entusiastas partidarios de todos lados (especialmente entre los "intelectuales").

Los resortes totalitarios de la mente humana extravían a demasiados. Siguiendo grandes "verdades" doctrinales se han cerrado los ojos incluso ante las evidencias.

Maestre de Campo dijo...

Claro, pero es que lo consideraba desde la perspectiva de un ser humano normal, sano y sin mutilaciones cerebrales como el socialismo, o el islamismo.

Desde la perspectiva que usted dice es fácil ver como la verdad es un lastre, a veces demasiado pesado, que impide realizar las fantasías de exterminio deseadas.

Nomotheta dijo...

El trato de usted me hace sentirme anciano venerable.

Todos somos normales hasta que se demuestre lo contrario.

En cualquier caso no debemos subestimar nuestra capacidad no tanto para el exterminio como para el autoengaño y la fabulación.

Maestre de Campo dijo...

El trato de usted es, precisamente, para reconocer la sabiduría y darle un aire de dignidad. Si le molesta lo lamento, intentaré corregirlo.

No sé si será cierto, pero me da que hay una relación entre la capacidad para el autoengaño de una persona -"los judíos son malos malísimos"- y su capacidad potencial para el exterminio -"voy a votar al psoe que ayuda a los palestinos"-.

Nomotheta dijo...

Hola Maestre,

No me molesta el trato de usted, aunque prefiero que me traten de tú (al menos en mi blog).

En cuanto a la sabiduría, yo me apunto a la escuela de Sócrates (solo sé que no sé nada).

Un ejemplo extremo de eso que dices del autoengaño y el afán exterminador quizá sea el militante socialista Huarte.

¿Andeandará?

Por cierto, me he paseado por tu blog. No he escrito nada porque tenía la mente en blanco (en uno de mis arranques de sabiduría de sobremesa).

Me parece muy intesante y bien escrito.

Anónimo dijo...

Nomotheta, ¿cual era tu nick en los foros de Terra?. Yo también estuve (hasta hace un año aproximadamente) y también tuve "charlas" duras con Exmith.

Mi último nick era Nestorio.

Nomotheta dijo...

Yo fui Filomtriups y Lawrencio, entre otros. Y aun no habiendo pasado mucho tiempo ha llovido desde entonces, y mis ideas -a partir de un sustrato, de un núcleo ético inalterable- han variado.

Para mi es un verdadero placer y un gran honor que hayas pasado por mi blog, aunque fuera -de pasada. Lo digo sin afectación. Eras de lo mejor de los foros.

¿Por dónde estás ahora?...¿escribes algo en alguna parte?.

Un saludo afectuoso.

Marianela dijo...

Por si lees esto, Nestorio.

Soy (todavía estoy por allá) Maradentro en los foros de Terra. Como bien dice Filom, era un placer leerte y se te echa de menos, no sólo yo, hay quien te nombra de vez en cuando.

Me sumo a su interés por saber dónde escribes.

Saludos